jueves, 29 de abril de 2010

Desaparece. . . Vete!


A veces (muchas últimamente) siento que me canso demasiado, que se me va el aliento en un escueto soplo, que mi cara se desfigura, se transforma, hace muecas, gestos, pucheros. . . y mientras esto pasa mi pecho se aprieta, mi corazón acelera y acelera y acelera sus desordenados y escurridizos, pero grandes latidos, y el ritmo incrementa esa sensación que ya no quiero sentir. . . le da más vida, cada vez más latente en mi. Dios. . . te conocí y de ahí. . . Nada. Te conocí y de ahí. . . Todo. Te conocí y ahora. . . no sé. Te conocí y. . . te odio. Te conocí y nunca me había pasado algo similar, nunca había experimentado algo tan prolongado, nunca pensé en sentirme así. . . Nunca pensé que desde que te conocí la impotencia se apoderara de mi. Nunca pensé que sería tan difícil o que algo así me opacara de manera tan repentina. Si tu pensamiento fuera diferente, si todo fuera diferente. . . si no fueras de pronto tan indiferente. . .
Me duele mucho. . . y pequeñas gotas saladas ruedan por mis mejillas y demuestran mi desesperación, mi angustia, mi frustración. . . de quererte y que no estés ahí. De quererte de verdad y que esto que siento tenga que gritar en silencio cada segundo de mi existir. Siempre me limita. . . Tú me limitas. Nunca me había sentido así. Te quiero, pero debo olvidarlo. . . debo borrarlo. . . y que ya no haya nada más. Que crimen tener tanto amor para alguien y no poder entregarlo, que se desprecie. . . así sin más. Quiero borrarte por siempre de mi, de mi mente, de mi alma y esa huella que dejaste marcada ahí.

jueves, 11 de marzo de 2010

Y no me cansaré de decirte que te estás muriendo!

Si no vives peligrosamente, no vives. La vida solo florece en el peligro. La vida nunca florece en la seguridad. . . cuando todo esta yendo a la perfección, fíjate, te estas muriendo y no pasa nada.








(No seas ciego, sordo o mudo. . . no escapes de la r e a l i d a d)

Debilidades


Tú tenías ninguna
Yo tenía una
Yo amaba.








(B. Brecht)

viernes, 26 de febrero de 2010

FOLLA Y NO JODAS!


Contener Contener Contener...

Cuál es el sentido de opacar y limitar una parte tan tuya que forma parte de un todo, tu escencia. Que demuestra tal cuál lo que sientes/eres/piensas/vives/etc. y a la vez, enseña lo que realmente compone a cada ser humano. Cuál es el fin de limitar una verdad, lo espontáneo lo embellece todo, arranca los miedos, afiata y fortalece lazos, lo espontáneo es lo verdadero y lo que realmente vale, lo que perdura... aquello que no tiene nombre (...) que sólo se siente y que de alguna manera lo sacamos a relucir con acciones, ciertas palabras que intentan expresar de alguna manera lo que queremos proyectar y transmitir, lo que queremos dejar en libertad. Más que contener es mantener el control... pero a veces ni siquiera eso, sólo vivir, dejar que todo pase... no poner los límites. No siempre los extremos son malos, muchas veces es bueno y hasta necesario tocar fondo, aprender de los "errores", que quizás ni deberían tener ese nombre o, mejor dicho, quizás no deberíamos tener ese concepto tan negativo y poco constructivo de aquel sustantivo, ya que los errores nos ayudan a avanzar, a crecer, a aprender, a madurar, nos ayudan a ser cautos en las cosas que realmente merecen esta actitud, nos ayudan a alcanzar un cierto nivel de perfección (que sin los defectos, no sería tal) y nos ayudan a llegar a algo más allá. Los errores son algo completamente positivo y que sin ellos, nada tendría sentido. Uno debe equivocarse, debe tocar fondo y a medida que pasa el tiempo, uno mismo sabe hasta donde puede llegar y, finalmente, uno mismo se pone sus propios límites. Pero antes se debe vivir, y al final del camino, no por haber vivido "tanto" (que nunca es así, siempre nos va a faltar demasiado) se debe creer que ya se ha vivido todo, que nada se desconoce, tampoco se debe reemplazar la palabra "cobarde" por "cauto", no por eso se debe convertir en alguien represivo, con miedo al dolor, a la experiencia, a amar, a entregarlo todo y por darlo todo quedarse si nada. Es tan exquisito saber que viviste a concho... que no importa que hayas perdido todo, pero esa sensación de haber estado ahí, de haber querido, de haberlo dado todo.. es tuya y nadie es capaz de quitártela... porque no se puede.


Embriaguemonos de tantas maravillas y florezcamos fuera de estación.



SEAMOS SALVAJES SIN FRENOS PARA LA VIDA!




(...) Y podría seguir, pero no vale la pena... quizás en una próxima vez.

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Y Qué?



Siento el impulso de alzar mi voz al I n f i n i to
para reclamar mi lugar.


Puedes mirar(me), pero no tocar(me)


Estes de acuerdo o no. (Me da igual).

martes, 29 de septiembre de 2009

No te vayas más...


Y cuando miro detenidamente sus ojos notó en aquellos un dejo de inseguridad, de miedo a adentrarse cada vez más, miedo a experimentar. Como si ya hubiesen sufrido demasiado y estuviesen hartos de conocer, como si con su pasado ya lo hubiesen vivido todo y ya no dan para más. Y comienzo a pensar que algo muy doloroso debió haberles dejado una marca tan profunda, una herida aún abierta o, quizás, completamente consumada pero que el sólo recuerdo de aquella experiencia les producen un apretón tan fuerte en el pecho, como si con ese recuerdo se les fuera su último aliento, como si con el corazón apretado se les fuera la vida.

Y no son capaces de luchar, porque ya son
un alma vencida.

Por suerte aún no es un viejo cuerpo sin alma y muerto entre los muertos.


Y pensar que por primera vez podría haber jurado que poseía esa encantadora escencia que me vuelve loca y que se vuelve loca si no hace al menos una locura por año.

Tristezas de la Luna


Esta noche, la luna sueña más perezosa;
lo mismo que una belleza, sobre muchos cojines,
que con una mano distraída y ligera acaricia
antes de adormecerse la línea de sus pechos,

sobre la brillante espalda de blandas avalanchas,
moribunda, se entrega a largos desmayos,
y pasea sus ojos por las blancas visiones
que se alzan en el azul como floraciones.

Cuando a veces sobre este globo, en su lánguidos ocios,
deja caer una lágrima furtiva,
un poeta piadoso, enemigo del sueño,
en el hueco de su mano recoge esa lágrima pálida,
de irisados reflejos como un fragmento de ópalo,
y a los ojos del sol en su pecho la oculta.