domingo, 30 de noviembre de 2008

El tiempo pasa... y no espera


Los ojitos de risa usualmente solían mantener cierta cuota de esperanza en aquellos momentos en que la espera constante agotaba. Mayoritariamente, en expectantes momentos como aquellos, las horas eternas habían volado para nunca más volver... ya era demasiado tarde. Sin embargo, el embriagador efecto de aquel calmante dentro de nuestras emociones heridas y dolorosos pensamientos era algo pasajero para alivianar las sensaciones de exhausta ansiedad, irritante desesperación, desgarradora tristeza, solitaria melancolía, o lo que sea que te provocará aquella sensación de tormentosa incertidumbre y silencio aterrador.
Días de melancolía y sueños quietos, los ojitos de risa piden que no le hablen de esperanzas vagas, ellos prefieren percibir sólo la realidad... por más cruel que se les pudiera presentar. Aquellos pequeños alegres no quieren cegarse una vez más y, a la vez temen nuevamente que de ellos fluyan tristes y amargas lágrimas de sal, quedar exhaustos de tantos deseos de buscar esas dulces gotas de miel con quien compartir aquel maravilloso viaje infinito.
Lamentablemente, para ellos aquel atardecer que hizo sentir luces en su piel cada vez se encuentra más lejano e incluso imposible de alcanzar.
El tiempo pasa... y no espera, los ojitos de risa cada vez se notan más agotados de ver a los meticulosos segundos en su noble andar. Esperan que a la hora de tomar las riendas y poder actuar, no haya llegado la noche con su cálida oscuridad acogedora y los haya mecido en el claro lecho de la luna para hacerlos descansar junto a las estrellas cantándoles hermosas canciones de cuna para apaciguar su nueva e inexplicable desilución y, al fin, de su larga búsqueda hacerlos descansar.
Días de melancolía y sueños quietos. En dulces e intrigantes conversaciones en silencio les advierten a aquellas brillantes gotas de miel que sus secretos son suyos hasta el amanecer, que un instante más no podrán esperar, puesto que su perfume de luz luego se desvanecerá. Sólo esperan no haber idealizado nuevamente cómo siempre suelen hacer, y que el sonido de aquellas transparente y doradas gotas de miel no dejen de rozar lo sagrado. Insertos en desconocida lejanía se preguntan constantemente si en aquel aterrador silencio desesperanzador aquellas doradas hijas de las abejas aún los pueden oír.




Mañana sale el sol, sé que dirás que no...
Te quiero porque sos como la noche.





Ojitos de Risa y Gotas de Miel =)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Ojitos de Risa y Gotas de Miel


Un constante pensamiento invade su mente. La incertidumbre es la actriz principal dentro de este espectáculo que causa expectantes momentos de reflexión.
Esta vez ella verá pasar el tiempo, por más dificultad que se le presente pues aún no encuentra señal alguna que le indique cómo actuar.
Se pregunta constantemente si debería guiarse por lo que realmente quiere,
camino que constantemente solía optar pero en este caso, la duda la vuelve a asaltar y se pregunta si realmente vale la pena actuar... si realmente tiene que ser así...
Las horas se escapan y vuelan para no volver. Sin embargo, sabe y siente que al tiempo hay que darle tiempo, sólo espera que no sea demasiado tarde.
Esta vez ella verá pasar el tiempo, teme una nueva desilusión, al rechazo, a sentir algo más... teme ser herida una vez más.
Incertidumbre...
Ella pensó que si ya nada volvía a ser igual no tendría mayor importancia. No había dimensionado aún los parámetros a los que se estaba enfrentando. Sin embargo, en este momento comienza a pulir el complejo rumbo de la nueva melodía que comienza a acompañar sus días y se da cuenta de muchas cosas a las cuales no le había tomado el peso real ni había sentido su esencia verdadera. Se da cuenta que gracias al estrés provocado por la inmensa y compleja lluvia de ideas que invadía su cabeza para crear la hermosa armonía, una especie de soundtrack que representa a esta nueva etapa de su vida, no había actuado como realmente quería, pero no porque ella no quisiera sino porque tal confusión y tal desorden al empezar a fusionar las primeras notas musicales para comenzar a componer aquella canción que inspira calidez y estabilidad la mantenía ocupada y en cierto sentido bloqueada, intentando unir los compases y escribir la nueva partitura.
Ahora que la nueva partitura esta casi finalizada se da cuenta de que le falta un elemento esencial, que fue fundamental a la hora de empezar a componer esta hermosa combinación de sonidos, tonos y colores. Se da cuenta de que la melodía podría sonar hermosa a los oídos de aquellos que nada saben de música, incluso para aquellos que sí saben podría estar aceptable e incluso linda. Sin embargo, ella es perfeccionista y sabe cómo hacer esta melodía la más hermosa y armoniosa de todas, aunque para esto necesita la ayuda y disposición de ciertos músicos, de lo contrario, nada de esto funcionará. Quizás podrá crear nuevas melodías o, incluso cambiar el sentido y rumbo de está canción, pero quedará con la amarga sensación de no haber dado hasta lo último por conseguir la fusión perfecta de los tonos musicales que le dan un toque de divinidad y la convierten en una armonía perfecta.
Con aquel elemento fundamental sus ojos descubrieron caminos que abren y luces que encienden su corazón...

Mañana sale el sol, sé que dirás que no.
Te quiero porque sos como la noche...

Ojitos de Risa y Gotas de Miel.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Nadie que ama muere jamás


Me encantan las cosas simples, pero suelo sumirme en pensamientos que me envuelven en complejidad...
Extraña situación que sin lugar a dudas no puedo controlar.
Se supone que la vida es compleja... o quizás más simple de lo que uno espera?
Aún no tengo una respuesta... aunque me inclino más por la segunda.
Un terrible caos invade en mi cabeza, total confusión mezclada con algo de melancolía y tristeza.
A ratos quiero disfrutar y, a ratos quiero desaparecer...
dormir por siempre y ahí veré si despertaré...
Siento que debo callar... siento que estoy sentenciada.
Silencio... pues esto ya pasará.
No quiero tomar desiciones sólo poder soñar.