
De haber sabido que esto era lo que realmente sucedía,
las verdaderas razones y circunstancias...
Obviamente todo hubiera sido Muy Diferente.
Pero fue así y ya no hay vuelta atrás ni nada que hacerle.
Fue así y, yo no me culpo ni culpo a nadie, pero
¡Por la Cresta! que podría haber sido diferente.
Sólo un paso, una palabra o una estrategia y un impulso
pudieron haber cambiado el rumbo y sentido de todo lo que aquí ha sucedido.
Necio tú y necia yo, porque a veces era tan evidente.
Pero la cobardía mató toda posible ilusión y
la inseguridad se apoderó de las certezas que eran nuestra única fuente de energía.
Lo cierto de todo esto es que aquellas sensaciones y texturas
estuvieron tan sútilmente definidas por aquella viva, apasionada e indescriptible pero,
a la vez, desesperante y dulce emoción...
(...) Nunca me arrepentiré de nada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario